domingo, 13 de junio de 2010
Laberinto
Ahora si, lejos de encontrar el camino de salida...
me meti en un laberinto...
Hay una nada.
Una hoquedad
donde se alojan
los miedos más profundos,
la amenaza ineludible del tedio
pegándose
como una maldita liendre.
La dolorosa dilución del deseo…
austero resto de esperanza exangüe.
Ansiedad.
Mis oídos
cribados
por un silencio
que ni siquiera me reclama.
Mi integridad
se disuelve
en una eventual existencia
al borde del letargo,
largo y lánguido
como una mortaja húmeda.
Angustia.
Hay un no lugar.
Esa zona
donde se despliegan
los sueños.
Donde es posible abrazar a los muertos
con la infinita
felicidad del reencuentro.
Donde
no sobrevienen planteos
ni dudas
acerca del estado del ser,
simplemente…
se fluye junto a los otros.
Calma.
Milyuna. (te adoro amiga)
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